Ya estamos en pleno verano y el calor aprieta. Muchos padres nos preocupamos con las altas temperaturas y nuestros peques; no sabemos si debemos ir a la piscina, a la playa, a qué horas ir…. Nos entran las dudas y los miedos… ¿llevará mucho tiempo en el agua? ¿Le está dando mucho el sol? Está a la sombra pero hace mucho calor, ¿estará bebiendo suficiente líquido?
El golpe de calor es una elevación incontrolada de la temperatura debida a un fallo de los mecanismos termorreguladores del cuerpo.
Es una alteración muy seria, porque el organismo pierde la capacidad para regular la temperatura corporal y se considera una urgencia médica.
Es muy importante prevenir los golpes de calor en lo más pequeños, ya que son más vulnerables a las altas temperaturas. Debemos recordar que permanecer a la sombra y llevar poca ropa no son suficientes para evitar este peligro.
La temperatura corporal de los niños menores de un año, puede aumentar de tres a cinco veces más rápido que la de un adulto, lo que les hace especialmente vulnerables, como hemos dicho anteriormente, durante los días de calor intenso.
Los síntomas de un golpe de calor en niños incluyen mareos, vómitos, fiebre por encima de los 40ºC, dolor de cabeza, taquicardia e irritabilidad. En casos más graves puede haber desmayos, pérdida de conciencia y convulsiones.
Debemos estar atentos a signos como la piel seca y caliente, la humedad de los ojos y mucosas nos pueden dar indicios de deshidratación, fatiga extrema, debilidad respiración superficial y rápida (se suelen marcar las costillas) y calambres musculares.
CONSEJOS PARA EVITAR GOLPES DE CALOR
- Precauciones en la sombra
Es fundamental evitar la exposición directa al sol en días calurosos, especialmente en las horas centrales del día. Incluso en la sombra, la temperatura corporal puede ser alta.
Se deben buscar ambientes frescos, ventilados, con aire acondicionado o ventiladores.
- Ropa adecuada
Cubrir el cuerpo de los niños con roa fresca y holgada, a ser posible de colores claros, ya que ayuda a limitar la exposición al sol y evitar el sobrecalentamiento. Importante proteger la cabeza.
- Evitar ejercicio físico intenso.
El ejercicio físico aumenta la producción de calor en el cuerpo; los días de más calor, puede que los mecanismos termorreguladores de nuestro cuerpo no sean suficientes para disipar el calor y nos lleve a un golpe de calor. Jugar con el balón o las palas en la playa o piscina, siempre mejor a primera última hora del día, igual que cualquier otra actividad.
- Hidratación importante
Los niños deben mantenerse bien hidratados; los lactantes nunca dar agua ni otros líquidos hasta los 6 meses, solo lactancia materna o lactancia artificial, será suficiente. A partir de los 6 meses se combinará la lactancia y se le puede ir ofreciendo agua.
Es importante evitar bebidas azucaradas como refrescos o zumos, ya que el azúcar favorece la deshidratación.
A través de la alimentación también podemos ofrecer hidratación a nuestro cuerpo, frutas de temporadas fresquitas y sopas fresquitas de verano ayudan a nuestro cuerpo ay al de nuestros peques a mantenerse hidratados
¿Qué hacer en caso de golpe de calor?
Es muy importante saber actuar rápidamente.
- Colocar al niño en un lugar a la sombra y fresco, aflojando la ropa y retirando prendas innecesarias.
- Aplicar compresas de agua fría en nunca, axilas e ingles ayuda a bajar la temperatura corporal.
- Si el niño está consciente ofrecerle agua fresca y que vaya bebiendo despacio.
- En caso de inconsciencia llamar al 112 y reiniciar maniobras de reanimación.
- Llevar al niño al hospital lo antes posible.
Sandra Matarranz – Enfermera

