Un ritual de sueño son aquellas actividades que hacemos antes de dormir, gracias a las que creamos un hábito en base a la repetición.

Es una secuencia concreta de acciones y se pueden aplicar tanto para las siestas como para las noches, aunque para las siestas siempre sea más corto.

La creación de hábitos permite al cerebro optimizar el gasto de energía y realizar tareas más comunes de una forma mucho más eficiente.

Los hábitos asociados al sueño son los rituales de sueño. Comienza con una señal de inicio, como puede ser la cena, y desencadena el resto de actividades.

Lo más importante es que, cuando desarrollemos un ritual de sueño, esa señal sea siempre la misma, esto hará que el bebé sepa lo que va después.

Iremos desarrollando el resto de actividades siempre en el mismo orden, en los mismos lugares e incluso usando siempre las mismas frases.

Tener un hábito asociado a dormir genera placer y disfrute, ya que asocian dormir con algo positivo.

Un ritual:

  • Crea una buena relación con el sueño.
  • Asocia dormir con algo positivo.
  • Facilita una transición gradual entre vigilia y sueño.
  • Aporta seguridad y calma al bebé.
  • Ofrece actividades previsibles.
  • Favorece la conexión familiar.

El ritual debe bajar revoluciones, con luz tenue, velas, aromaterapia, música relajante…

Nos ayuda a interaccionar con nuestros peques de forma plena y consciente a través del juego, canciones, masajes, toma de pecho o biberón.

Hay que tener en cuenta que también es muy importante hacer un ritual de “buenos días”, ya que es el momento de transición entre sueño y vigilia.

Siempre debe ser con las mismas palabras y con un tono de voz diferente al que usamos por las noches.

Debe ser un ritual que nos ayude a despertar de forma agradable y tranquila.

Los rituales de sueño son importantes y nos ayudan a preparar el momento anterior a dormir, para que los peques sepan qué va a suceder y creen una asociación positiva con el sueño.

Siempre debemos crear un ritual que se adapte a nuestros horarios, rutinas, gustos y forma de vida, para que disfrutemos de esos momentos tanto los padres como los peques y podamos crear un momento especial de conexión al final del día.

Sandra Matarranz – Enfermera