Susana y Raquel Ramos son dos hermanas mellizas de Motril que han convertido su pasión por la moda en un proyecto con identidad propia: De Paula. Jóvenes, creativas y con muchas ganas de seguir creciendo, poco a poco han conseguido hacerse un hueco en el mundo de la moda.
En MuchoMás.es hemos querido conocerlas un poco mejor, descubrir qué hay detrás de De Paula, cómo viven su pasión por el diseño y qué sueños tienen por delante.
Para quienes todavía no os conocen, ¿Quiénes son Susana y Raquel detrás de De Paula?
Somos dos hermanas, muy trabajadoras y muy unidas, a las que desde pequeñas nos ha gustado muchísimo el arte. Nuestro padre, que era una persona muy creativa, nos inculcó ese amor por el arte y nos enseñó muchísimas técnicas de dibujo, manualidades y diferentes formas de crear.
Con el tiempo fuimos llevando esa inquietud hacia la moda y hoy De Paula es una parte muy importante de nosotras. Somos muy perfeccionistas y organizadas y nos complementamos muy bien trabajando juntas. Intentamos tomar todas las decisiones entre las dos y dividirnos el trabajo según lo que necesite la marca.
Al final, De Paula somos nosotras dos y nuestra historia. Por eso solemos definirlo con una frase que nos representa muchísimo: “Dos hermanas, un mismo sueño”.
Sois hermanas mellizas, ¿cómo influye esa conexión tan especial en vuestra forma de trabajar juntas?
Influye muchísimo. Nos conocemos desde siempre y tenemos gustos y formas de pensar muy parecidas, por lo que muchas veces ni siquiera necesitamos explicarnos demasiado. Nos pasa constantemente que una empieza a contar una idea y la otra ya había pensado algo parecido.
Por supuesto, no siempre coincidimos, pero incluso cuando tenemos opiniones diferentes solemos acabar encontrando un punto en común. Creemos que esa conexión hace que trabajar juntas sea muy natural.
Y aunque a veces podemos tener algún choque, al final también forma parte de la confianza que tenemos como hermanas. Nos conocemos demasiado bien y podemos desahogarnos la una con la otra, pero siempre terminamos solucionándolo.
¿Desde pequeñas teníais claro que queríais dedicaros al mundo de la moda o fue algo que descubristeis con el tiempo?
Desde pequeñas tuvimos clarísimo que queríamos dedicarnos a algo relacionado con el arte. Dibujábamos muchísimo, hacíamos manualidades y nuestro padre nos enseñaba todo lo que sabía.
Durante nuestra infancia nunca nos planteamos realmente hacer algo que no estuviera relacionado con el mundo artístico. Al principio pensábamos incluso que Bellas Artes sería nuestro camino, pero cuando llegamos a Bachillerato empezamos a tener más claro que queríamos llevar todo ese mundo hacia la moda.
Fue algo muy natural. Las dos llegamos a la misma conclusión prácticamente al mismo tiempo y nuestra familia siempre nos apoyó muchísimo al ver la ilusión que nos hacía.









¿Recordáis el momento exacto en el que pensasteis: “Queremos crear nuestra propia marca”?
Incluso antes de empezar la carrera ya sabíamos que queríamos tener nuestra propia marca. Nunca nos hemos planteado demasiado la opción de trabajar para otra persona; desde que supimos que la moda iba a ser nuestro camino, queríamos construir algo nuestro y hacerlo a nuestra manera.
Además, cuando empezamos a planteárnoslo, nuestro padre ya había fallecido y teníamos muy claro que queríamos que la marca tuviera nuestra historia detrás. Por eso, desde el primer día de carrera, muchos de los pasos que hemos dado los hemos pensado también de una forma profesional, de cara al futuro de De Paula.
¿Qué ha aportado cada una a De Paula? ¿Tenéis roles diferentes o trabajáis prácticamente en todo juntas?
Trabajamos prácticamente en todo juntas, aunque sí tenemos algunas diferencias que hacen que nos complementemos.
Raquel es un poco más lanzada y suele ser más de decir: “venga, vamos a hacerlo”. Susana es algo más de pensar las cosas, organizarlas y asegurarse de que todo esté bien planteado. También lleva más la parte de gestión de la marca.
En redes, comunicación y atención al cliente también nos vamos dividiendo las tareas. Pero no tenemos unos roles completamente cerrados. Al final, las dos estamos involucradas en todo y las decisiones importantes siempre intentamos tomarlas juntas.
Cuando empezamos una colección, por ejemplo, primero ponemos todas nuestras ideas en común, hacemos un moodboard y empezamos a diseñar juntas. Cada una aporta su visión y de ahí intentamos crear algo que represente a las dos.
¿Por qué elegisteis el nombre De Paula para vuestra firma?
Fue algo prácticamente instantáneo. Nuestro padre firmaba sus cuadros como “De Paula”, utilizando su segundo apellido. Durante su enfermedad estuvimos muy unidas y fue un momento especialmente importante para nosotras como hermanas. Raquel incluso llegó a tatuarse esa firma y enseñársela a nuestro padre.
Cuando pensamos en crear la marca, las dos tuvimos claro que no podía llamarse de otra manera.
Para nosotras es algo muy sentimental. Incluso hemos conservado en el logo la misma caligrafía y la rugosidad de la firma de uno de sus cuadros. Ver “De Paula” en una etiqueta, en un desfile o en una prenda nos hace sentir que estamos manteniendo vivo su legado artístico.
Sabemos que él estaría muy orgulloso, pero probablemente lo que más orgulloso le haría no sería simplemente ver su nombre en una marca, sino vernos a nosotras dos trabajando juntas, esforzándonos y consiguiendo nuestros sueños.
¿Cómo definiríais el estilo de De Paula? ¿Qué queréis que sienta una mujer cuando se pone uno de vuestros diseños?
La artesanía y lo hecho a mano son fundamentales para nosotras. Nos gusta cuidar mucho los detalles y que cada diseño tenga ese trabajo detrás.
Nuestro estilo es clásico y romántico, pero siempre intentamos incorporar elementos actuales para que nuestras prendas no pierdan esa conexión con el presente.
Sobre todo queremos que nuestras clientas se sientan cómodas y en confianza, casi como en familia. Nos gusta escuchar sus ideas y convertir sus sueños en realidad. Queremos que cuando se pongan uno de nuestros diseños puedan sentirse como realmente quieren sentirse: libres, cómodas y espectaculares.
Aunque la moda flamenca forma parte de nuestra identidad, nuestro principal objetivo es crecer especialmente en el mundo de la novia y la invitada, acompañando a mujeres en algunos de los momentos más importantes de sus vidas.
La moda flamenca tiene una identidad muy fuerte. ¿Qué significa para vosotras diseñar moda flamenca siendo jóvenes y además desde Motril?
Para nosotras la moda flamenca está muy ligada a nuestra tierra y a una tradición que nos encanta. Ya hemos realizado dos desfiles de moda flamenca en Motril y una de nuestras motivaciones principales es animar a las mujeres de nuestra ciudad a volver a disfrutar de una tradición tan bonita.
No queremos que De Paula se limite a la moda flamenca, pero sí nos encanta poder reinterpretarla desde nuestra propia visión y darle nuestra esencia.
Además, ver a alguien vestida con un diseño nuestro, o incluso ver a personas que no conocemos interesándose por nuestro trabajo, es una satisfacción enorme. Te hace sentir que todo el esfuerzo tiene su recompensa.









¿De dónde nace vuestra inspiración a la hora de crear un diseño?
Principalmente de nuestra propia historia. Nos inspira muchísimo nuestra tierra: Motril, Granada, la playa, la Sierra, sus monumentos… Tenemos la suerte de haber crecido rodeadas de muchísimas cosas que nos inspiran.
También está muy presente el arte de nuestro padre. Uno de sus cuadros más importantes para nosotras es un cuadro de ajedrez que hemos visto prácticamente toda nuestra vida y que incluso nos inspiró para crear Jaque Mate, una colección que presentamos en octubre de 2025.
En general, nuestra inspiración nace de lo que somos, de lo que hemos vivido y de todo aquello que forma parte de nuestra historia.
Habéis conseguido llamar mucho la atención utilizando textiles de IKEA para crear diseños de flamenca. ¿Cómo surgió esa idea?
Fue gracias a un certamen de moda creado por IKEA junto con nuestra escuela, Sevilla de Moda. Nuestras profesoras nos propusieron participar y nos encantó la oportunidad de experimentar con materiales diferentes.
Además, fue la única vez que hemos trabajado separadas. Cada una creó su propio diseño y, aunque en algunos momentos hubo más tensión por ser “contrincantes”, también disfrutamos muchísimo de la experiencia porque seguimos ayudándonos y apoyándonos.
Fue muy interesante ver cómo, trabajando individualmente, cada una podía desarrollar una visión diferente. Finalmente, ambas tuvimos muy buenos resultados. El diseño de Susana fue seleccionado por IKEA y posteriormente lo llevó Gloria Camila en la Feria de Abril, mientras que Raquel consiguió el tercer premio mediante votación popular en Facebook.
La gente de Motril se volcó muchísimo con nosotras y la diferencia fue de menos de cinco votos. Además, las dos fuimos seleccionadas para explicar en las redes de IKEA España cómo iba a desarrollarse el certamen y presentar nuestros diseños.
Sin duda fue una experiencia que nos dio muchísima visibilidad y de la que estamos muy orgullosas.
¿Qué os gusta más: el proceso creativo de imaginar un diseño o verlo finalmente sobre una modelo en una pasarela?
Son dos partes muy diferentes y disfrutamos muchísimo de ambas. Llevar una inspiración que tenemos en la cabeza hasta convertirla en un diseño es muy satisfactorio, pero ver finalmente la prenda terminada es probablemente la parte más enriquecedora de todo el proceso.
También disfrutamos muchísimo de la confección, de probar técnicas nuevas y de seguir aprendiendo. Para nosotras nunca se termina de aprender dentro de la moda.
Uno de vuestros diseños llegó incluso a vestir a Gloria Camila. ¿Qué sentisteis al ver a una persona conocida llevando una creación vuestra?
Fue como tener un altavoz para nuestra moda. El diseño tuvo muchísimas visualizaciones y nos permitió llegar a muchísima gente que hasta entonces no conocía nuestro trabajo.
Conseguimos nuevos seguidores, recibimos muchísimo apoyo y enhorabuenas de muchas personas y además tuvo repercusión en diferentes medios. Todo eso nos hizo sentir que el esfuerzo que hay detrás de cada diseño realmente merece la pena.
¿Cuál ha sido hasta ahora el momento que más ilusión os ha hecho desde que nació De Paula?
Precisamente todo lo que ocurrió después del certamen de IKEA fue uno de esos momentos. Ver que tanta gente empezaba a seguirnos porque realmente le gustaba lo que hacíamos fue muy emocionante.
Además, que nuestro trabajo apareciera en medios y periódicos como El Mundo nos hizo muchísima ilusión. Fue uno de esos momentos en los que empezamos a darnos cuenta de que lo que estábamos haciendo estaba llegando a personas que estaban fuera de nuestro círculo.
¿Y cuál ha sido el momento más complicado o aquel en el que pensasteis que esto iba a ser mucho más difícil de lo que imaginabais?
Uno de los principales retos ha sido compaginar la marca con la universidad y, al mismo tiempo, no poder invertir todavía todo lo que nos gustaría en De Paula.
Pero siempre hemos intentado adaptarnos a las circunstancias y buscar la manera de seguir avanzando. Ahora mismo, de hecho, estamos todavía más ilusionadas porque nos queda nuestro último año de carrera y tenemos muchísimas ganas de poder terminarla para dedicarnos a la marca al cien por cien y sacar todo nuestro potencial.
Cuando no estáis diseñando, ¿Cómo sois? ¿Qué cosas os gustan, qué os inspira o qué hacéis para desconectar?
Lo que más nos gusta es estar con nuestra familia y nuestros seres queridos. Para nosotras disfrutar de tiempo de calidad con los nuestros es fundamental.
También nos encanta hacer escapadas, disfrutar de la playa y conocer sitios nuevos. Incluso cuando desconectamos, nos gusta descubrir cosas, investigar y abrir la mente a nuevas experiencias, porque creemos que todo eso también termina alimentando nuestra creatividad.
¿Qué personas han sido fundamentales para que hoy estéis donde estáis?
Nuestra madre, sin ninguna duda. Detrás de todo lo que hemos conseguido está también todo su esfuerzo para que podamos estar donde estamos.
Nuestro hermano también es uno de nuestros grandes pilares. Nos apoyamos muchísimo en él y siempre está dispuesto a ayudarnos en todo lo que necesitamos.
Y junto a ellos, toda nuestra familia y nuestros seres queridos, que nos han apoyado y ayudado muchísimo. Sin todos ellos, nada de esto sería posible.
Sois de Motril y estáis construyendo vuestro proyecto desde aquí. ¿Qué significa para vosotras representar a vuestra tierra?
Después de todo lo que vivimos con el certamen de IKEA nos dimos cuenta todavía más de que la gente de Motril nos apoya muchísimo. Sentimos que aquí tenemos un apoyo muy especial que quizá no encontraríamos de la misma manera en otro sitio.
Por eso nos hace sentir muy orgullosas representar nuestra tierra y hacer referencia a ella en nuestro trabajo. Es la tierra que nos ha visto crecer y forma parte de nuestra historia, así que para nosotras tiene mucho sentido que también forme parte de De Paula.
Si miráis a De Paula dentro de cinco años, ¿Cómo os gustaría verla?
Nos gustaría verla mucho más consolidada, creciendo y siempre con ganas de seguir avanzando y conseguir más.
Nos imaginamos con nuestro propio atelier y con un equipo de trabajadoras que nos ayude a hacer De Paula cada vez más grande, porque actualmente somos nosotras dos las que hacemos prácticamente todo.
Y quién sabe… quizá algún día podamos tener un atelier en diferentes lugares del mundo. Nos gusta pensar en grande y no ponernos límites.
Y para terminar, ¿Qué sueño os queda por cumplir que todavía os haga pensar: “algún día queremos conseguirlo”?
Uno de nuestros grandes sueños sería vestir algún día a una celebrity de gran nivel para una ocasión tan importante como los Goya o una gala similar.
Sería muy emocionante ver uno de nuestros diseños en un evento de ese nivel y sentir que todo el camino que hemos recorrido desde que éramos pequeñas ha llegado hasta ahí.
Pero, más allá de un momento concreto, nuestro gran sueño es seguir creciendo juntas y conseguir construir todo aquello que hoy todavía estamos imaginando.
Porque, al final, De Paula sigue siendo lo que siempre hemos querido que sea: dos hermanas, un mismo sueño.
Desde MuchoMás.es queremos agradecer a Susana y Raquel que hayan compartido con nosotros su historia, sus experiencias y, sobre todo, la ilusión que hay detrás de De Paula.
Ha sido un placer conocer un poco más de cerca a estas dos hermanas que, con esfuerzo, creatividad y una enorme pasión por la moda, siguen dando forma a un sueño que no ha hecho más que comenzar.
Les deseamos todo lo mejor en este camino y esperamos seguir viendo cómo crece De Paula y cómo ese sueño compartido continúa convirtiéndose en realidad.
Gracias, Susana y Raquel, por abrirnos las puertas de vuestro pequeño gran mundo de la moda.

