Tres películas de animación para disfrutar este verano en el cine


El verano siempre ha sido una de las mejores épocas para ir al cine en familia. Con las vacaciones escolares, más tiempo libre y ganas de escapar del calor durante un par de horas, las salas vuelven a llenarse de niños, padres, abuelos y amigos con un mismo objetivo: pasarlo bien. Y este verano de 2026 llega cargado de tres grandes propuestas de animación que merecen mucho la pena y que están pensadas para todos los públicos.

Son películas diferentes entre sí, pero las tres tienen algo en común: entretienen, emocionan, hacen reír y recuerdan que el cine de animación ya no es solo para los más pequeños. Los adultos también encontrarán momentos para emocionarse, sonreír y volver, aunque solo sea durante un rato, a esa infancia que todos llevamos dentro.

La primera cita es Vaiana, que vuelve a llevarnos hasta el inmenso océano y a las paradisíacas islas de Motunui. En esta nueva aventura, Vaiana responde de nuevo a la llamada del mar y emprende un viaje mucho más ambicioso junto al inseparable semidiós Maui. Lo que comienza como una misión para devolver la prosperidad a su pueblo termina convirtiéndose en una gran aventura llena de peligros, descubrimientos y espectaculares paisajes.

La película mantiene ese espíritu de aventura que conquistó al público desde el primer momento. Hay acción, humor, personajes entrañables y una animación de enorme calidad, donde el océano vuelve a convertirse casi en un personaje más de la historia. Es una de esas películas que consigue mantener la atención de los niños de principio a fin, pero que también permite a los mayores disfrutar de un relato lleno de emoción, amistad y superación.

Muy distinta es la propuesta de Minions & Monsters, que apuesta por la locura más absoluta. Los Minions vuelven a demostrar que son capaces de convertir el mayor desastre imaginable en una fiesta llena de risas. En esta ocasión, la historia cuenta cómo llegaron a conquistar Hollywood, se transformaron en auténticas estrellas del cine, perdieron toda su fama y, para complicarlo todavía más, terminaron liberando monstruos que amenazan con sembrar el caos por todo el planeta.

El resultado es un auténtico festival de situaciones disparatadas, persecuciones, bromas visuales y ese humor tan característico que ha convertido a estos pequeños personajes amarillos en uno de los grandes fenómenos de la animación mundial. Es prácticamente imposible no terminar riéndose con alguna de sus ocurrencias. La película no pretende complicarse la vida con grandes mensajes; simplemente quiere divertir, hacer pasar un buen rato y conseguir que toda la familia salga del cine con una sonrisa.

Y llega también uno de los regresos más esperados del año con Toy Story 5. Woody, Buzz Lightyear, Jessie y el resto de los juguetes vuelven a reunirse para enfrentarse a un reto completamente nuevo. La llegada de Lilypad, una moderna tablet que tiene su propia manera de entender el juego y el entretenimiento, cambia por completo la vida de Bonnie y obliga a los juguetes a preguntarse cuál es su verdadero lugar en un mundo donde la tecnología ocupa cada vez más espacio.

La película vuelve a combinar aventuras, humor y emoción con una enorme naturalidad. Los personajes de siempre conservan ese cariño que el público les ha tenido durante décadas, mientras la historia introduce temas actuales que conectan perfectamente con las nuevas generaciones. Sin perder nunca su esencia, la saga sigue demostrando por qué forma parte de la historia del cine de animación.

Las tres películas son una magnífica opción para estas vacaciones. Son títulos familiares, divertidos y llenos de imaginación, ideales para compartir una tarde de cine con los más pequeños de la casa, aunque los mayores también disfrutarán de cada una de ellas.

En un verano en el que siempre buscamos planes para hacer en familia, pocas opciones resultan tan acertadas como sentarse delante de una gran pantalla, dejarse llevar por la aventura, el humor y la fantasía, y disfrutar de tres historias que vuelven a demostrar que la animación sigue siendo uno de los géneros más capaces de reunir a varias generaciones alrededor del cine.

José Antonio Díaz — Crítico de cine